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Una enfermedad retrasó la elaboración de esta historia; que tomando una idea vista antes por Nicolás, quiso dar frutos frente a la posibilidad de empezar, este año, un nuevo rumbo.

Cruzado ya el portal, con nuevo mundo me encuentro. Es vasto, asombroso, y extraño. Envuelta en nubes la cima en la que me encuentro de pie, miro al horizonte con la esperanza y el desafío del deber. Así, tras bosques, prados, ríos y lagos; desiertos, yermos y montañas de vientos anegados. Con espada en el cinturón, con mi alma llena de decisión, decido llevar hasta un nuevo puerto mi mayor emoción.

Comienza el Viaje en paz y serenidad. Con no mucha dificultad desciendo los escarpados cerros, cantando al andar. Hilos de Memoria voy tejiendo hasta que, rompiéndose las nubes veo el rostro del astro supremo en el cielo. Y Tras esos Ojos de ánimo, ardor y consuelo, con un amado y distante espíritu siento que recorro Senderos Gemelos.

Con mis Maestros en la literata memoria, invoqué con la fuerza obtenida las dulces palabras para poder superar a las Llamas del Invierno que antes me quisieron desintegrar. Escapando, había emprendido, ya lejos de mi origen y de mis tierras, un Exilio Aventurado que casi me había extraviado; pero preguntándome por mi progreso hasta el momento mis energías habían prosperado en comparación con mi lúgubre pasado. Siendo Prisionero del Olvido había, sin embargo, escapado; y tras niebla y sombra mis pesadillas y temores se habían desatado. Pero conocí luego la noche, la luna y su hermoso canto… y entonces deudo me volví de la hermosura de su manto estrellado. Le escribí una Oda Bohemia con singular agrado y poderoso encanto; y mi propia Identidad forjé entonces de su tiempo para mí perfecto; con la suficiente Prisa para poder retener en mi mente la magia de los elementos. “¿Quién soy?” volvía a brotar de mi mente inquieta, poniendo en duda las raíces de mi nueva existencia.  Pero yo ya había emprendido una transición de mi pasado lejano al otro más cercano, y aunque hube de cruzar una Laguna Negra dentro de mundos entretejidos, le abrí la puerta al nacimiento de mi destino desde el más profundo de mis sentidos.

Y ví desde una playa cómo jugaban las Estrellas Congeladas, mientras perfumada caía en mi refugio majestuosa Agua de Lluvia. Yacía mi vista Lejos del Frente, de la guerra de pasiones; relatos desteñidos con el acontecer de cada prosa sin roce. Resistencia al Caos sentía que creaba, en cada paso dado hacia los valles, los montes y quebradas. Y en mi encuentro con gente yacía lo incierto de mi tiempo. Heridas abiertas por antiguos ecos en nuevos entes encontraron aposento. En mi encuentro con Dallian se posó una fracción de mi pensamiento, y Hacia la Espiral de fragmentos se condensaron y diluyeron los buenos momentos. Las Reflexiones de Jeka despertaron latentes razonamientos, que como Lluvia de Mar cayeron sobre mi despierto conocimiento. Archivé, así, el Último Caso que investigué mi corazón, sobre una Oscura Degeneración que trató de arrebatarme de mi ilusión. ¡Qué Noche de Magia me siguió entonces! Que por Inanición casi se mueren todos los malos pensamientos. De ese modo, inspirado nuevamente por mis literarios Maestros, caminé hasta toparme en mi camino con la mismísima Selene, que al fin pudo escuchar de mi boca los versos dedicados a su celestial encanto.

Despertando de un onírico Desafío Inesperado comenzaban nuevamente mis largos pasos, dejando una Rosa y un Anillo en la mitad de mi camino para la mujer que me quiere y me sigue sólo por querer estar conmigo. En una Luna llena me había enterado de que extraviado estaba de su abrigo; necesitando encontrarme para prodigarme su amor y cariño. Pero la Ira hacia mi pasado me tenía siempre en eterno movimiento. Rugía en mi corazón el Fuego Secreto que, como ariete, golpeaba sin alguna razón las puertas de mi amor; produciendo así El Asedio perfecto, haciéndome huir de todo apresante sentimiento.

Navegando Eolo, rey en su barca, por el mar de los vientos que ama con devoto celo, despertaba nuevamente mi ser, pese a estar largas horas con sobrecogimiento; implacablemente Insomne por la falta de retazos con los que bordar mis viejos planteamientos. Desenterrando el Pasado me encontré con la palabra Amor dentro de un cofre, antaño en La Playa de mis recuerdos sumergidos. A la Sombra de un Árbol me senté a contemplar mi tesoro descubierto, deslumbrándose mi espíritu ante el hallazgo de sus secretos.

Me encontré Solo y extraviado dentro de un sueño de dos espíritus torturados, hasta que tras el tibio Despertar de mis extrañas visiones me tuvo nuevamente Desenterrando el Pasado. Árboles y Lluvias encontré en esa ocasión. Eran recuerdos buenos pero desesperados. Y aunque el Feliz Retorno a aquellas piezas de sucesos olvidados me era grato, implorándole intervención a Nicte conseguí superar mi descuidos de tiempo y conseguir la Salvación de mis versos compuestos. De la mano me llevabas a Mancera, lo que en otra época fueron dicha y esperanza serenas; pero allí mismo realicé la definitiva Despedida y me encumbré en los cielos de algodón y terciopelo. “¡Despierta!” alguien gritó en mi cabeza. Había dormido muchas horas sin darme cuenta; pero tras el auténtico Despertar de mi conciencia, había mucho camino avanzado. No siendo mera idea de mi imaginación; ésta engañaba por vez primera a la ciencia.

Con el Secreto Descubierto de las sonrisas, tras un muro de falsos ensueños, y gracias a la inspiración que me produjo la memoria de otro de mis Maestros hace tiempo de este mundo idos, dejé que el Sirocco viniera hacia mi rostro; sin miedo de lo que pudiera hacer contra mis vulnerables ojos. En medio del caos imperante, una voz de mujer, surgida de una sombra irreconocible gimió en su desesperación: “¿Estoy Loca?”.  Ante mi negativa, y la invocación de Hermes para lograr calmar su angustia, brotó en medio de la arena la fuerza solar que nunca envenena ni enturbia. Y tomándola así de un brazo, partieron hacia donde las coronas de olivo prosperan. Tras el desierto, y en medio de una planicie enrarecida, sombras persiguieron mi caminata decidida. Alcanzándome y entrando en mi cabeza, me dijeron que en siete días El Fin del Mundo finalmente llegaría. Enfrentándoles, rompí Los Siete Sellos del Camino que en mi interior yacían reprimidos, y su luz trajo reposo a las ánimas ya invertebradas de tanto tiempo viviendo del miedo y el temor al averno eterno.

Dementia había sufrido, en realidad. Pero tras la Tormenta, muchos siglos me parecían haber visto pasar. ¿Cuánto tiempo llevaba recorriendo semejante camino, largo e incierto? ¿Cuán fuerte había sido el Salto de Fe en que me había sumergido? Tras Fragmentos Disueltos parecía encontrarse la destartalada respuesta, palidecida Tras el Naufragio de las mismas iracundas y guardianas sirenas. Un Favor Sincero, no obstante, había implorado a la inspiración para que me diera un descanso de tanta fuerza y pasión, y entrando a un profundo bosque El Camino, a los Ojos de los Hombres, se Ocultó.

En medio de la oscuridad que imperaba para quienes contemplaban hace tiempo mi andar, me encontré con quien los pasos creía que me seguían al andar; siendo que adelante todo el tiempo estuvieron de mi constante vagar, y finalmente ante mí su presencia quiso revelar. A una Mujer de Grandes Sentimientos entonces quise cantar, embriagado de la dicha que me producía su hablar. Sus ojos, su risa, su viva y perfecta poesía; me hicieron conocer rimas que jamás pensé que en vez de escribir yo viviría.

Rompí entonces, con un último y valiente Despertar, un Nuevo Comienzo en la fuerza de mi andar. Dejando las últimas sombras y dudas atrás, con la Inspiración en el Viento barrí con las hojas y las piedras al avanzar. Y rompí con las farsas y las ilusiones indignas que en las visiones de los ciegos se amontonaban. Un Día de Anti-Navidad viví cerca del fin de mi camino, y un Lamento Canino antes de cruzar la puerta final me recordó pensar en todos los seres vivos…

Y aquí estoy, Tras el Umbral, empezando un nuevo camino. Rodeado de nubes, envuelto en las brumas de mi desconocido destino. ¿Debería quedarme aquí y darlo todo por rendido? Sonrío, descartando semejante idea, y saltando con alas de acero descubriré día a día lo que yazga tras la fuerza de mis propios escritos.

Después de todo, sigo vivo.

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8 Comments

  1. Muy buen relato Adlien… un largo recorrido que va quedando atrás y que da ese empujón para emprender uno nuevo que con los eslabones mas bellos del pasado formarán una majestuosa cadena de oro al enlazarlos y quedarán guardados como el mas valioso tesoro. … tesoro que te guiará a ese desconocido destino.
    Un abrazo amigo.

    • Me alegro de que el relato haya sido de tu agrado, mi querida amiga. Me ha costado escribirlo sólo por mi enfermedad, sino lo hubiera unos cuantos días atrás, de manera más simbólica con el inicio de este año; pero creo que este día tampoco está mal.

      Agradezco cada una de tus palabras y las hago parte de mi caminar: Tú y la gente que he conocido son partes irrenunciables de lo que soy, y del sendero que he recorrido.

      Un abrazo

  2. ¿ESTAS ENFERMO? NO LO SABÍA. ¿QUE TE PASA? ESPERO QUE TODO VAYA SALIENDO BIEN Y QUE TE ENCUENTRES MEJOR. COMO SIEMPRE, TUS RELATOS, APASIONANTES Y PROFUNDOS.
    BUENO, LO DICHO, QUE TE DESEO PARA EL NUEVO AÑO QUE LA SALUD TE ACOMPAÑE. BESOS
    ANA

    • Afortunadamente mi enfermedad se ha terminado hace bastante poco. Tuve una amigdalitis fuerte (lo suficiente para enfermarme, dado que rara vez me enfermo) y unas fiebres insoportables. Como decía, ya estoy mejor; aunque en un principio ningún tratamiento parecía hacer efecto y las fiebres me impedían pensar demasiado…

      Me alegro de que te haya gustado este relato, y esperemos que tus buenos deseos se cumplan. Había pasado tanto tiempo sano que me había olvidado de cómo era estar enfermo… ¡Y no me ha gustado para nada, jajajaja!

      Un abrazo

  3. Eres genial Adlien “Después de todo sigo vivo” . Me encantan tus relatos y tu manera de comunicar. Siempre que los leo me atrapan.

    Así que una amigdalitis, eh!!! Que mal se pasa. Suerte que ya te has recuperado. Te deseo un buen rumbo amigo.

    Un abrazo.

    Montserrat

    • Me alegro de que te guste lo que escribo. Realmente significa mucho para alguien como yo, para quien ya las manecillas del tiempo y las arenas del destino han comenzado a moverse cada vez más precipitadamente, quién sabe a qué clase de final…

      Y sí, jajaja. Una amigdalitis me postró en cama unos días. Fue de lo peor. Un resfriado o una gripe son muchos más agradables, en comparación.

      ¡Muchas gracias por los buenos deseos, amiga mía! Lo mismo te deseo :)
      Un abrazo

  4. Que hermoso relato,el despertar a la realidad,aceptarla como bandera de lucha y la meta , la felicidad.

  5. Adlien… tanto tiempo verdad? Estuve ausente un laaargo tiempo jaja…
    Me gustó mucho el relato… me gustó como hilvanaste cada palabra… lo puedo ver como un resumen de todo el año pasado… y las “aventuras” que se generaron en esa Tertulia de Sonrisas…
    De veras fue una idea que mencioné? mmm… recuerdo vagamente…
    Perdón la larga ausencia amigo! Pronto me iré poniendo al día con tus escritos!

    PD: me alegra saber que te recuperaste bien y espero que hayas empezado el año con muchas energías! a pesar de lo ocurrido!
    Fuerte abrazo!


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