Salte la navegación

Esta es la última entrada de este breve diario. Después de cerrarlo, ya para siempre, no habrán más noches para el mundo ni para la raza humana, ni para mí… nunca más.

Creí que esta última noche estaría vuelto loco de rabia, desesperación, frustración y dolor. Pero no. Me siento bien. Me siento tranquilo otra vez.

Finalmente ha sucedido: He aceptado la muerte absolutamente. No tengo miedo de ningún tipo ante lo que está por venir y me doy cuenta de que esto va más allá de todo lo que he hecho y vivido. Estoy listo.

Estuve leyendo libros estos días, aunque no lo escribiera. En algunos me convencía de que el hombre debía de ser exterminado o masacrado por los daños cometidos, en otros me llegaba la esperanza de que podíamos cambiar y salvar nuestro hogar de nosotros mismos… pero en ellos siempre éramos los humanos el centro de todo. Nuestro hogar desaparecerá de la faz de la tierra junto con nosotros. Es un tanto injusto que los otros seres vivos hayan de sufrir por una catástrofe que sólo debería ocurrirnos a nosotros; pero ese también me parece un pensamiento negativo. Todo afán “justiciero” ha desaparecido ya. Vamos todos a sufrir; y eso, creo que no se lo deseo a nadie…

He releído todo lo que he escrito, y he llegado a la conclusión de que esta última semana ha sido perfecta. Simplemente perfecta. La paradoja de la perfección a través de la imperfección es hermosa. Despedí a mis amigos, compartí con mi familia, repartí cariño y afecto como nunca antes. Si hubiera vivido mi vida de esa manera, ¡Qué feliz hubiera sido siempre! Es curioso como nunca entendimos aquella mítica palabra “Carpe Diem”; porque de haberlo hecho, creo que todos estaríamos listos para encarar la muerte en cualquier momento. Partiríamos de este mundo sin dolores ni arrepentimientos.

He vivido una buena vida. No ha sido la mejor ni la más perfecta… pero ha sido una buena vida. Y creo que eso es más que suficiente. Podré partir tranquilo, sabiendo que hice todo lo que quise; quizá no exactamente como hubiera querido… pero lo hice. Habrá mucha conmoción cuando se sepa lo que ocurrirá y mucha gente llorará y sufrirá. Pero yo estoy en paz. Estoy en paz mientras escribo y escudriño al cielo nocturno, ese que mis ojos ya no podrán ver después.

Empecé temprano tratando de escribir, pero luego lo dejé para hacer otras cosas. Este día me lo he tomado en largas meditaciones y pensamientos. Las preguntas de qué habrá al otro lado me cautivan ahora más que nunca; y pese a lo que cualquiera pudiera pensar en este momento, creo que no habrá nada. Dejaremos de ser, de existir, y nada más. Lo pienso así para sorprenderme increíblemente de estar equivocado. Y si no… bueno, nunca podré saberlo o apenarme por ello, pues todo de mí se extinguirá.

Tengo el corazón inflamado con lo vivido. Tengo presentes en todo momento a mis amigos, a mis seres queridos, mis sueños y los pequeños logros personales que forjé con mis propias manos. Estoy feliz con todo ello y no lo cambiaría por nada. Y aunque quisiera hablar solamente de mí… mi mente piensa en el planeta entero constantemente.

Es increíble pensar que todo vaya a desaparecer. Valdivia, mi ciudad natal, es un punto pequeño en el mundo; y pensar que también se verá afectado es, aún ahora, poco creíble. Pienso en los animales, en los hombres, en todas esas cosas fantásticas que dejarán de existir, que ya no podremos ver nosotros ni nadie.

No habrán pastos para recorrer.

No habrán montañas que escalar.

No habrán aguas en las que beber, descanzar y regocijarnos.

No habrán bosques en los que pasear.

No habrán desiertos en los que meditar.

No habrán puestas de sol ni noches en las que soñar.

No habrán humanos que puedan contemplar y admirar las cosas hermosas que tenía este mundo… y convertirlas en arte.

No quedará nada de nosotros ni de lo que fuimos. Nadie sabrá que estuvimos aquí, ni podrá aprender de las cosas buenas y malas que hicimos. Nuestro paso por el gigantesco universo quedará borrado; quizá formando teorías por alguna otra inteligencia superior en el futuro, suponiendo ellos que en las ruinas de nuestro mundo pudo haber vida. Me produce una curiosa risa pensar en eso, al recordarme lo que hemos sido nosotros al buscar vida en el universo.

Escribir en este diario, realizar semejante proeza al vivir todo esto, viajar a lo más profundo de mi ser para atar todos los cabos sueltos, ha sido una tremenda fortuna. Volverlo a leer me ha dado en que pensar. ¿Qué pasara si todo esto no fuera más que un libro, una película, un cuento, en el que todo ha llegado a su final? El tema de las dimensiones y realidades alternativas siempre me ha llamado la atención. Cuando leí, hace años ya, “El Mundo de Sofía”, me dí cuenta de que nosotros podemos ser cualquier cosa en otras realidades. Cualquier cosa. Si lograra la trascendencia, como lo hicieron los personajes, si pudiera persistir y permanecer en el subconsciente, en los corazones de los demás, yo y mi mundo podrían seguir vivos, de una curiosa manera.

En un universo tan grande y vasto como este, la destrucción de nuestro mundo no significará nada. Será la pérdida de un planeta más dentro de todos los miles de millones que hay, formándose, formados, decadentes y desmoronados. Sin embargo, he encontrado algo que me ha llamado poderosamente la atención. Venciendo mi último miedo, me he atrevido a mirar en el futuro por última vez (¿Qué importa ya, de todas maneras?) y, tan sólo un poco más allá de la muerte y la destrucción que ocurrirá dentro de unas horas, escudriñé lo que vendrá después, llegando a un descubrimiento excepcional: Nuestro final podrá ser cruel, pero a los ojos de todo otro ser vivo en el universo será un espectáculo hermoso e inimaginable. Y eso me parece simplemente asombroso. Espero que muchos seres vivientes, pensantes, lo vean. Sería precioso saber que algo de nosotros podrá ser notado y contemplado en los confines del universo. Admirado y apreciado.

Ahora que termino este diario, comienzo a despedirme de mí mismo. Han sido momentos preciosos. Pase lo que pase luego, incluso suponiendo que pudiera yo equivocarme, no volveré a escribir. Este será, sin duda, el fin de todo lo dicho. No tengo más palabras para escribir, pero tengo muchas más en el corazón y en la mente. Son mi estandarte, mi musa, mi estrella. Ellas me guiarán de ahora en adelante.

Ya no reconozco concepto alguno de “realidad” de los que hemos concebido o creado. Si de alguna manera, alguien más pudiera leer lo que he escrito (no niego que me encantaría), desearía que conservaras en tu interior cualquier cosa que pudieras haber aprendido, que contaras lo que fuí; lo que fuimos, aunque no haya forma de que puedas saber de mí todas las cosas que hicimos los humanos, buenas o malas…

Pero más que nada, dejar plasmada, sin ninguna razón más que exhibir en este diario, la misma frase que una niña huérfana dejaba día tras día en las calles en sus pequeñas hojas de papel:

“Quien quiera que seas, te amo.”

No importa que tan mal puedan estar las cosas aquí, el universo habrá de continuar. Todo habrá de seguir sus ciclos, pues todo tiene su tiempo; y donde sea que vayamos ocurrirá lo mismo. Creo que ese pensamiento, lejos de ser fatalista y negativo, es sinceramente alentador.

Cierro el diario ahora. No dormiré esta noche, tampoco. Creo que ver el amanecer esta vez será algo magnífico; incluso superior al precioso amanecer de ayer. Es algo, al fin y al cabo, que luego no podré volver a hacer. Me despido de todo lo que he sido, le doy un abrazo y le digo adiós. Adiós vida, viento, poesía, amigos, amores, familia, paisajes, recuerdos…

Adiós, lector. Hasta siempre, ha sido un gusto.

Un abrazo.

A.O.I.R.

Anuncios

7 Comments

  1. Ostras, si el mundo se va a acabar, ¿que lector te leerá? Espero que sea todo un mal sueño y vuelvas al día a día con sus cosas malas, pero también con sus cosas buenas. Besitos
    Ana

  2. La tierra … tan disminuta en el inmenso universo… y cada uno de nosotros una mota de polvo.
    Aunque el mundo siga, a todos antes o después nos llegará ese momento en que todo se nos acabe y cada mota de polvo irá desapareciendo poco a poco de este planeta.
    Pero nosotros dejaremos un blog repleto de escritos para los lectores que estén por venir a este mundo… jejeje si es que no desaparecen las webs. Yo siempre que publico algo pienso eso que dentro de 10,20,30,40,50,60… o los años que sean porque morirnos nos podemos morir mañana mismo, siempre que alguien busque en un buscador escritos o imágenes aparecerán mis entradas y podrán ser leídas sin que yo ya no esté en este mundo.
    Es como dejar un sello de tu vida plasmado.
    Eso si… como alguien escriba un comentario que no me agrade, volveré del mas allá y le haré una visita en las noches de luna llena. ;)
    Yo prefiero no decir ” Adios lector ” porque aunque yo desaparezca del mundo, mi alma posiblemente estará levitando por algún lugar que ahora desconozco por completo y contemplará este mundo en la distancia.
    Yo diría “hasta luego lectores”.

  3. El fin del mundo, en su séptima noche, es una cruda crónica que establece un derrotero sobre el que no existe un punto de no retorno. Con claridad matemática y fría, el diario del fin del mundo va explorando y cerrando tras de sí, todas aquellas cosas simples y maravillosas que ya no existirán nunca más, a pesar de que el universo siga existiendo sin nosotros, y que, en la conjugación de sus palabras, le dan esa condición de humanidad y de mortalidad a este monólogo triste e imperdible de los últimos días.

    Hay un eco entre este diario y el título del blog (“El camino incierto”), que liga entre lo metafísico, lo psicológicamente inconsciente, en la metáfora descarnada de los que saben todo del mañana porque ya han vivido intensamente el hoy.

    Me parece que has desarrollado todo un oficio alrededor de tus palabras, Adlien, y que éstas se expresan con profundidad y poesía en un océano que destila futuro.

  4. Me encantó! La historia tomó el hilo que agarré desde aquella primera noche!
    Sencillamente un excelente final querido amigo! A pesar de ser el final el protagonista… bah… logra encontrarse, logra encontrar su significado… y logra aceptar por sobre todo… acepta que sólo somos un grano de arena en inmensa playa cósmica, sólo un segundo en el reloj del Universo entero…
    y logra entender el amor, el propio y el amor hacia el otro… como maduró a lo largo de estas siete entradas nuestro escritor es increíble… quizá un reflejo de tu propia persona (de hecho pongo mis fichas en esa conjetura)
    y el final de algo, no marca sólo eso, marca el comienzo de algo más, aunque en esta historia los humanos no somos parte de ese nuevo comienzo, como dice el escritor, la vida sigue, el universo sigue, los ciclos siguen…
    Un comienzo que quizá veremos desde aquella Corriente Vital que alguna vez nombramos no crees?

    Mis felicitaciones Adlien! De verdad que te has superado de sobremanera con estas 7 noches… ha sido muy interesante y esclarecedor… la imagen de vos que tengo en mi mente ahora se ve mucho más clara que hace una semana y eso me hace sentir feliz…

    Fuerte abrazo Adlien! Estas letras pasan a la inmortalidad desde hoy! ; D

  5. Estimado Adlien,

    ¡Felicidades! Has hecho un gran trabajo que ahí queda para quien llegue a este Camino Incierto y lo lea. Me da la sensación que este escrito marcará un antes y un después en ti. Es una metamorfosis en tu persona. Una vez ya te escribí que me parecias un hombre erudito y así lo creo. Has dado todo de ti en estas letras. En estas noches llenas de luces y sombras, en las que para mi el protagonista ha hecho la paz consigo mismo. El amanecer da paso a otra nueva vida.

    Los seres humanos somos afortunados, tenemos algo que nos une: somos imperfectos. En esa imperfección esta la grandeza del mundo. Vamos haciendo camino, aprendemos lecciones, mejoramos. Nos salen más lecciones para aprender y así paso a paso cambiamos nosotros y el mundo. Ese mundo que si acaba, nace otro. Somos parte del Universo. De Él venimos y a Él volvemos, es un constante reciclar. Es un tiempo de nada en el que se vive todo el tiempo.

    Un abrazo enorme querido amigo. Me siento feliz de conocerte.

    Montserrat

  6. el relato contrasta bastante con tu personalidad, y el final suele tener el recurso emotivo que otorga la mejor plenitud para acabar en pocas lineas lo que miles de palabras gritaban expresando tu sentir, es una buena obra, de alguien común como tu o yo, realmente, fuiste el molde para tu creación, y si mas es la intención y el reflejo de tu evolución como escritor la que quedo plasmada en la obra completa, has demostrado un claro avance en tu persona, enriqueciéndote a mi juicio de algo que no solemos valorar y tenemos todos en nuestros hogares, la mecánica de lo simple, el volver unos pasos y volver a observar lo que alguna vez fue un bonito recuerdo silencioso el los labios de quien le presencio, el arte de lo simple, lo que vemos, pero no vemos, diste una lección de valor y preocupación por agentes que solemos menospreciar o ignorar, cuando al fin y al cabo, la muerte es nuestra única seguridad, y plasmaste así, la muerte pacifica de tu personaje, y el nacer de otra obra que adorne tus mas sinceras intensiones de mostrarle a tus lectores lo esencial.

  7. este apoteósico final pone el broche de oro a una historia que en el fondo solo intenta reflejar lo verdaderamente mágico y esencial de la vida que son las cosas pequeñas a las que generalmente no le hacemos caso.

    por otra parte es impactante tu manera de describir la paz que te ha regalado el hecho de aceptar lo inevitable y hacerlo de una forma natural reconociendo que la inmensidad del universo no se va a resentir de nuestra falta y todo seguirá su marcha a pesar de que ya no estemos en el camino de las estrellas.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: